Luego
de veinte años de lo que se podría llamar una “exitosa
carrera” en el ámbito empresarial, en el área
de Ventas y Administración a través de diferentes
empresas transnacionales líderes en servicios.
En mi desempeño por las diferentes compañías
y como producto de mi actividad en las ventas, tuve el privilegio
de gozar de un sin número de beneficios y prestaciones que
podían calificarse de excelentes condiciones en cualquier
ámbito laboral, pero siempre “algo faltaba”...
Después de haber cursado estudios en Administración,
en Programación Neurolingüística, en Inteligencia
Emocional, Liderazgo Situacional y Desarrollo Humano y habiendo
culminado lo que yo llamaría “una primera fase”
en los estudios de Un Curso de Milagros.
Al entrar en contacto con el Curso, al conocer en detalle esta gran
herramienta y reconocer en la práctica su valor, la enorme
vigencia de su mensaje, su gran utilidad práctica y probar
en mi experiencia personal cómo nos conduce literalmente
de la mano por el camino de la felicidad y la paz, entendí
que luego de haber recibido tal regalo, sólo me quedaba una
opción; extenderlo, comunicarlo, difundirlo, salir a “contar
al mundo” este maravilloso mensaje y dedicar mi tiempo y energía
en su totalidad a ello.
Así, desde hace año y medio, poniendo en manos de
mi Maestro Interno, El Espíritu Santo, esta decisión
y cada aspecto de mi vida, me aboqué al estudio en profundidad
y a la difusión del mismo a tiempo completo.
Estudiando la herramienta y aplicándola a todo sin excepción
alguna, solicitando el asesoramiento del Espíritu Santo y
su guía en todo momento, ofreciéndole a cambio el
“mínimo de buena voluntad“ que el Curso nos pide
y a cambio del cual nos lo devuelve “absolutamente todo”,
mi vida tuvo un cambio radical, el que desde entonces me atrevo
a compartir.
|