Nombre:
Carlos Flores
Lugar:
Bolivia – Málaga (España)
Actividad:
Geógrafo
|
|
| |
|
Son
varios los años que por uno y otro medio he sentido la llamada,
claro que también han sido algunos sucesos de mi vida que
me han conducido hacia la búsqueda, hacia ese algo que me
permita estar a gusto y en armonía conmigo mismo y los que
me rodean. Los sucesos a los que me refiero son síntomas
físicos que surgieron de la nada, de un momento a otro y
que fueron arraigándose en mí muy sutilmente hasta
afianzarse, ni se cuando con precisión. Simplemente se quedaron
y aquello con el tiempo ocasionó la exploración de
soluciones médicas que por cierto, hasta la fecha no resolvieron
nada.
Fue
aquella necesidad la que me condujo a buscar otras opciones, como
terapias alternativas y holísticas, y unas un poco más
que otras me fueron haciendo dar cuenta del poder del pensamiento.
Cómo tu forma de pensar puede ser tan determinante en tu
vida. Fui comprobando, o mejor dicho, tomando conciencia del caótico
diálogo interno de tu mente, que salta aceleradamente de
un pensamiento a otro, y también comprobé que lo pensado
se cristaliza, es decir, lo que piensas se materializa en lo que
identificamos como realidad.
¡¡Maravilla!!
Era cierto. . . el pensamiento es creativo. Funciona. Así
es. Funciona y está al alcance de todos, sólo depende
de uno mismo. Y tal vez ese es el punto crítico, el que dependa
de uno mismo, puesto que se puede tornar casi improbable el conseguir
una auto-educación mental sin tener una guía, un método
o una terapia, pero aunque la tuvieses lo contundente será
tu voluntad de seguirlo, de hacerlo, de practicarlo, de integrarlo
en tu diario vivir.
Son
mas de cinco años que tengo el libro de Un Curso de Milagros,
pero fue esa falta de decisión la que me llevó a postergar
y postergar su estudio y aplicación. No obstante una vez
más he vuelto ha recibir esa invitación divina, sólo
que esta vez no la dejo de lado, la escucho y voy avanzando en el
camino hacia la LUZ.
No
hay otra forma, SOLO DEPENDE DE TI EL ESCUCHAR LA LLAMADA.
|