Mayo
2008
Específico
y concreto
El
plan del ego para su propia autodestrucción se está
llevando a cabo en estos momentos en todo el mundo. Y en la medida
en que tu sistema de pensamiento forme parte de él, sus
efectos te arrastrarán inevitablemente en su caída.
El ego es específico y concreto en su funcionamiento. Es
todo aquello que tu cuerpo físico puede identificar perceptualmente.
La causa de todo cuanto ocurre es siempre mental, y puede observarse
su efecto a través de lo físico. La confusión
causa-efecto es una de las típicas maniobras del ego para
evitar que accedas a la verdadera causa de todo cuanto experimentas.
Como Un Curso de Milagros afirma, "el ego no
duda en citar una verdad que no entiende para justificar sus mentiras".
El ego, por lo tanto, no tiene ningún reparo en repetir
absurdamente la afirmación "el cuerpo no existe"
mientras tú no comprendas el significado de esta afirmación,
y pueda ir a esconderse rápidamente en su identificación
con él. Es una afirmación repetida e incluso presumida
por las mentes cuya identificación con el cuerpo es mayor
para justificar y no ver algún tipo de culpa. Por lo tanto,
vamos a profundizar en el significado de este tipo de actitudes.
Es
indudable que cualquier cambio real procede del deshacimiento
de los obstáculos en la mente, y que esto tiene su repercusión
en el cuerpo físico. Sin embargo, el Curso hace mención
al estado mental que el miedo genera, y cómo puede reconciliarse
el aspecto mágico con el milagroso a través de algún
agente externo para darle a la mente la oportunidad de liberarse
temporalmente de una situación profundamente restrictiva.
"Todos
los remedios materiales que aceptas como medicamento para los
males corporales son re-afirmaciones de principios mágicos.
Éste es el primer paso que nos conduce a la creencia de
que el cuerpo es el causante de sus propias enfermedades. El segundo
paso en falso es tratar de curarlo por medio de agentes no-creativos.
Esto no quiere decir, sin embargo, que el uso de tales agentes
con propósitos correctivos sea censurable. A veces la enfermedad
tiene tan aprisionada a la mente que temporalmente le impide a
la persona tener acceso a la Expiación. En ese caso, tal
vez sea prudente usar un enfoque conciliatorio entre el cuerpo
y la mente en el que a algo externo se le adjudica temporalmente
la creencia de que puede curar. Esto se debe a que lo que menos
puede ayudar al que no está en su mente recta o al enfermo
es hacer algo que aumente su miedo. De por sí ya se encuentra
en un estado debilitado debido a éste. Exponerle prematuramente
a un milagro podría precipitarle al pánico, lo cual
es muy probable que ocurriese en aquellos casos en que la percepción
invertida ha dado lugar a la creencia de que los milagros son
algo temible."
(UCDM
- T2.IV/4)
En
este caso vamos a centrarnos en una parte del plan del ego a nivel
mundial, que tiene como finalidad afectar al recurso de aprendizaje
que la mente tiene, el cerebro, para imposibilitar que la luz
se abra paso a través de ella.
Este
plan
está basado en la intoxicación permanente a través
de químicos que interfieran y bloqueen el funcionamiento
y desarrollo del cerebro, evitando y neutralizando su capacidad
natural de desintoxicarse y adaptarse al cambio, logrando así
acceder a las frecuencias de pensamiento más elevadas del
Espíritu.
Es obvio que si la causa de todo lo que ocurre es mental, el estado
físico es una consecuencia de ciertas actitudes mentales.
Por lo tanto, eso incluiría también el hecho de
que alguien no quiera ver qué es lo que está ocurriendo
realmente en su experiencia física, y que no es otra cosa
que su renuencia a ver y a despertar.
El
ego, por lo tanto, requiere que su plan se lleve a cabo desde
el momento mismo en que el cuerpo es manifestado en la experiencia
física, a través de lo que se llama "vacunación".
De esta manera se asegura de que el principal recurso de aprendizaje
que tiene la mente, el cuerpo, sea debilitado. A partir de ese
momento lleva a cabo la siguiente etapa del plan; la "educación".
Es aquí, en los primeros pasos del desarrollo mental, cuando
más agudo es su ataque contra el cuerpo y contra la posibilidad
de aprender algo consistente y valioso. De esta manera, el ego
logra dos cosas:
Primera: inutilizar el vehículo físico que le permitiría
al Espíritu llevar a cabo eficazmente un proceso de sanación
mental.
Segunda: asegurarse de que la situación se mantenga, al
haber impedido cualquier posibilidad a la mente de tener la más
mínima motivación, a través de un sistema
de deformación educativa que sólo engendra muertos
vivientes o vegetales humanos.
"Las
enseñanzas del mundo se basan en un concepto del yo que
se ajusta a la realidad mundana. Y como tal, se adapta muy bien
a ella. Pues es una imagen que encaja perfectamente en un mundo
de sombras e ilusiones. En él se encuentra como en su propia
casa, y todo lo que ve es uno con ella. El propósito de
las enseñanzas del mundo es que cada individuo forje un
concepto de sí mismo. Éste es su propósito:
que vengas sin un yo, y que fabriques uno a medida que creces.
Y cuando hayas alcanzado la "madurez", lo habrás
perfeccionado, para así poderte enfrentar al mundo en igualdad
de condiciones y perfectamente adaptado a sus exigencias."
(UCDM
- T31.V/1)
Una
vez logrado esto, el rebaño
humano es mantenido en una situación permanente de
hipnosis a través de una verdadera programación
mental que se lleva a cabo en todos los niveles de la experiencia,
a través de la fabricación de diferentes paradigmas
ilusorios, especialmente en los medios de comunicación,
cuyos productos sólo son atractivos para mentes que han
perdido toda esperanza. De esta manera el ego ha fabricado una
maquinaria que funciona de manera automática, y que las
engañadas mentes que forman su base defienden ante el temor
de carecer de las migajas que dicha maquinaria parece ofrecerles
a sus desquiciadas mentes.
Para
estas mentes, cada vez más incapaces de coordinar sus pensamientos,
y menos aún de comunicarse, aunque obsesionados por la
telefonía
móvil, la autodestrucción está garantizada,
cayendo en la mayoría de los casos en la drogadicción
y las tendecias suicidas. De esta manera, el ego acaba con la
posibilidad de que alguna esperanza se abra paso en los que acaban
de llegar a este mundo, y sus educadores o padres están
demasiado ocupados tratando de mantener vigente un sistema inservible
y demasiado remachado como para que pueda funcionar.
Ante
esta situación, cabe plantearse que la única manera
de interactuar con una población en estado mental vegetativo
es a través de conceptos básicos que puedan entender,
y en hábitos saludables a nivel físico que tengan
significado para ellos. De esta manera, ciertas áreas de
su percepción pueden comenzar a ser desbloqueadas de los
agentes externos que neutralizaban cualquier atisbo que proviniera
del Espíritu en sus mentes. Es obvio que alguien que tiene
una profunda intoxicación química no tendrá
su mente receptiva a nada que no sea lo físico, y por lo
tanto es en ese nivel en el que comienza el proceso de deshacimiento
del error en la mente. A partir de liberar los aspectos más
densos de la percepción, será posible que la mente
se dirija en alguna otra dirección en busca de orientación.
"Tienes
problemas de aprendizaje en un sentido muy literal. Ciertas áreas
de tus facultades para aprender están tan deterioradas,
que sólo puedes progresar bajo una dirección clara,
precisa y constante, suministrada por un Maestro que pueda transcender
tus limitados recursos. Él se convierte en tu Recurso,
ya que por tu cuenta no puedes aprender. Es imposible aprender
nada en la situación de aprendizaje en la que te has puesto
a ti mismo, y es obvio que en esa situación necesitas un
Maestro especial así como un programa de estudios especial.
A los malos estudiantes no se les debería elegir como maestros
de sí mismos o de otros. No te dirigirías a ellos
para establecer el programa de estudios que les permitiría
escapar de sus limitaciones. Si comprendiesen lo que se encuentra
más allá de ellos, no tendrían limitaciones."
(UCDM
- T12.V/5)
A continuación, un artículo sobre algunos de los
agentes externos que el ego utiliza para restringir el poder de
la mente y evitar la comunicación con el Espíritu,
y la manera en que, si tienes ojos para ver, pueden ser neutralizados
como consecuencia de tu decisión de querer ver. Nadie,
excepto un suicida, tomaría veneno si supiera lo que es,
a no ser que no quisiera saber. Y no querer saber, sigue siendo
una decisión de la mente.
La intoxicación por metales pesados y su eliminación
a través de remedios naturales
por Ulf Laubstein
Los
metales pesados y otras toxinas cada vez amenazan más nuestra
salud. En estudios recientes se ha comprobado que hoy en día
tenemos de 400 a 1.000 veces más plomo en los huesos que
hace 400 años. Esto tiene graves efectos en el cerebro
y en la evolución mental de los niños, especialmente
en la formación de la inteligencia. Entre muchos otros
síntomas la intoxicación por plomo provoca una perturbación
de la formación de la sangre y así leucemias y anemias,
insuficiencias renales y enfermedades neurológicas.
Entre
los metales pesados los más importantes en cuestión
de salud son el mercurio, el plomo, el cadmio, el níquel
y el zinc. Algunos elementos intermedios como el arsénico
y el aluminio, los cuales son muy relevantes desde el punto de
vista toxicológico, se estudian habitualmente junto a los
metales pesados.
El
médico Dietrich Klinghardt M.D., Ph.D., quien está
investigando, junto con otros científicos, la desintoxicación
por metales pesados desde hace 30 años, ha desarrollado
un método de desintoxicación con remedios naturales
muy eficaz. Se ha comprobado que cuando eliminamos el mercurio
del cuerpo los otros metales tóxicos también se
van, debido a la liberación del transporte axional en las
células nerviosas. Dentro de estas células el mercurio
está destruyendo los microtúbulos, inhibiendo así
la eliminación de toxinas y otros residuos. Por eso quiero
tratar especialmente el mercurio, que además es el metal
tóxico más estudiado.
Las
fuentes de los metales pesados
Las
fuentes principales del mercurio son las siguientes: el pescado
(a causa de la contaminación de los mares); los insecticidas
(que contienen normalmente uno o dos metales pesados, que se cuelan
en la cadena alimentaria); el agua ‘potable’ (tenemos
que suponer que todo el agua contiene tóxicos a menos que
se haya comprobado mediante análisis lo contrario); algunos
medicamentos (especialmente los que regulan la alta presión
sanguínea y la vacuna contra el tétanos); y el aire
contaminado por la industria y los coches (por la tecnología
de combustión). Otra fuente de mercurio muy importante
es el traspaso de la madre al feto a través de la placenta
y al bebé a través de la leche materna por procesos
hormonales. Mediante estos procesos la madre traspasa del 40 al
60% de su carga al niño.
Pero
la cantidad más grande entra en nuestros cuerpos por los
empastes de los dientes. La amalgama usada en éstos contiene
normalmente un 50% de mercurio.
¿Cómo
entra el mercurio en nuestro cuerpo y dónde se queda?
El
mercurio es el único metal volátil; absorbido por
los pulmones y la piel. Del mercurio inhalado el cuerpo absorbe
un 82%, depositando gran parte en el sistema nervioso, mientras
que del ingerido sólo se acumula cerca del 7%. Por eso
la inhalación es la fuente más peligrosa.
Se
sabe que después de comer el nivel de mercurio en la sangre
sube en las personas que tienen empastes con amalgama, porque
se sueltan iones de mercurio. Éstos primero son absorbidos
por la saliva y a través del sistema digestivo llegan a
la sangre, donde se pueden medir. Si esta saliva fuese agua estaría
prohibido su consumo. Muchas veces, por lo menos dos horas después
de comer, personas con 8 empastes tienen de 100 a 200 veces más
mercurio en el aire de exhalación de lo que está
permitido en instalaciones industriales. Estos vapores se ingieren
parcialmente a través de las vías respiratorias.
Así pasan también a la circulación sanguínea,
donde se transforma una parte del vapor de mercurio en óxido
de mercurio, una forma del mercurio aún más tóxica
que el vapor. Y puesto que órganos como el hígado,
la bilis, el corazón y el riñón trabajan
como un filtro sanguíneo, es aquí donde se almacena
principalmente el metal tóxico.
Además
estos vapores de mercurio traspasan sin dificultad la barrera
hematoencefálica y llegan así directamente al cerebro,
perturbando en su camino esta barrera, lo que facilita la entrada
de otras toxinas, que normalmente no pueden entrar. Estas toxinas
provocan síntomas propios que no tienen que ver con la
intoxicación por mercurio, pero que éste facilita
indirectamente. Casi todas las enfermedades del sistema nervioso
conocidas no están provocadas primariamente por el mercurio
en el cerebro, sino por los venenos e infecciones secundarias
que llegan al cerebro por la defectuosa barrera hematoencefálica.
Eso quiere decir que para tratar enfermedades neurológicas
es imprescindible quitar el mercurio para estabilizar el funcionamiento
de la barrera hematoencefálica, inhibiendo así la
entrada de sustancias patógenas.
En
unos estudios se han puesto empastes marcados con sustancias radioactivas
a unas ovejas y a unos monos para ver donde se queda el mercurio.
Después de 4 semanas se encontró este metal en los
riñones, el hígado, las glándulas renales,
el tubo digestivo, el hipotálamo, la hipófisis,
el sistema limbico, la tiroides, los ganglios espinales, la médula
espinal y en el cerebro. Después de 6 meses el funcionamiento
de los riñones se había reducido en un 60%. Un año
más tarde no se había reducido la carga de mercurio,
al contrario, esta había aumentado. Después de quitar
los empastes tampoco se reducía la cantidad. Esto significa:
una vez envenenado – siempre envenenado.
Cuando
masticamos se desprenden partículas de amalgama en su forma
metálica todavía poco inocua, que se tragan. La
flora intestinal natural transforma estas partículas y
el vapor de mercurio en la forma más peligrosa del metal:
mercurio metílico (50 veces más venenoso). Este
proceso se llama metilación. Numerosos experimentos y estudios
confirman este proceso; aun así es desmentido por muchos
dentistas y odontólogos. Desde el intestino pasa el mercurio
metílico a la circulación sanguínea y finalmente
a los órganos y nervios. También se fija mucho mercurio
en los huesos y en las articulaciones. El mercurio también
se difunde a través de las encías, las raíces
dentales y la mandíbula hasta el sistema nervioso central
y el cerebro (en 48 horas). El nervio trigémino de muertos
con empastes está lleno de mercurio, plata y estaño
(provoca el rechinamiento de los dientes).
Enfermedades
relacionadas o provocadas por el mercurio
El
reconocido profesor de química doctor Alfred Stock, director
del instituto Max-Planck de Berlín, demostró en
varios experimentos que el mercurio sale de los empastes de amalgama
y puede ser acogido por el cuerpo. Dijo: “No hay ninguna
duda de que muchos síntomas, entre ellos fatiga, depresión,
irritabilidad, vértigo, amnesia, inflamación bucal,
diarrea, inapetencia, catarros crónicos (inflamación
de mucosa) son muchas veces ocasionados por el mercurio al que
el cuerpo está expuesto por sus empastes de amalgama, en
cantidades pequeñas pero continuas. Los médicos
deben prestar seria atención a este hecho. Entonces, probablemente
se compruebe que el uso despreocupado de la amalgama como empaste
dental ha sido un delito grave contra la humanidad.” (1926)
Los
principales y primeros síntomas del envenenamiento con
mercurio son los siguientes: depresiones leves, temblores en las
manos, pies y manos fríos, perturbaciones del sueño,
entumecimiento, colesterol alto, pérdida de memoria, fatiga,
problemas de las articulaciones. Hay muchos más.
Los
siguientes síntomas están extraídos del libro:
“Mercury and its effects on environment and biology de Astrid
& Helmut Sigel “
-Efectos
psíquicos:
Ansiedad,
instabilidad emocional, timidez, síndrome de cansancio
(crónico), disminución de la memoria, alteración
del sueño, depresiones, tendencia al suicidio, pérdida
de confianza en sí mismo, negatividad, nerviosismo, falta
de estímulos, falta de energía, pasividad, adicciones,
indecisión, excitabilidad, epilepsia, hiperactividad de
los niños, autismo, disminución de la capacidad
de reacción, esclerosis múltiple, parkinson, alzheimer
…
-Efectos
físicos:
Manos
y pies fríos, sudor durante la noche, dolores crónicos,
dolores de cabeza, perdida de apetito, peso alto & bajo, herpes
(no hay sin Hg.), alzheimer (Hg.+Al.), perturbaciones de la fertilidad,
estreñimiento, problemas de las articulaciones (dolores),
pérdida de pelo, impotencia, artritis, sabor metálico
en la boca, debilidad general, resistencia a antibióticos,
anemia, asma, tensión sanguínea alta, eczemas en
la piel, perturbaciones hormonales, colesterol alto, problemas
de audición, problemas de visión, susceptibilidad
a infecciones, enfermedades del hígado (funcionamiento
limitado), enfermedades de los riñones (funcionamiento
limitado), dislexia, palpitaciones de la boca, neurodermitis,
dolores de espalda, debilidad del sistema inmunológico,
temblor de las manos, sangrado de encías, ulceras en la
boca, glaucoma, enfermedades del intestino, enfermedades del estómago,
arritmia cardiaca, sensibilidad a comestibles, enfermedades virales,
enfermedades de hongos, candida, lupus, alergias, perturbaciones
en el funcionamiento del tiroides, vértigo, transpiración
abundante, ciática (dolores constantes), lumbago, colitis,
cáncer, enfermedades de las glándulas suprarrenales,
reuma, rechinamiento de los dientes, crohn…
Porque
los metales pesados funcionan como antenas para la contaminación
electromagnética el Dr. Klinghardt aconseja vivir en casos
de enfermedades provocadas por metales pesados en sitios donde
hay poca o nula radiación (donde los móviles no
tienen cobertura).
Como
hemos visto el mercurio se fija en diferentes partes del cuerpo
humano. Principalmente afecta a órganos como el hígado,
los riñones y el corazón, provocando diferentes
alteraciones en ellos. Pero también afecta a las articulaciones,
al tracto intestinal, a los huesos, a la sangre y especialmente
a todo el sistema nervioso incluido el cerebro. Hay muchos síntomas
que están relacionados con el mercurio pero no directamente
provocadas por el mismo, debido a la perturbación de la
barrera hematoencefálica. En las células nerviosas
el mercurio es responsable de la destrucción parcial de
los microtubulos, inhibiendo así el transporte axional
adecuado. Así estas células no pueden deshacerse
de otras neurotoxinas y otros residuos. Esto provoca cambios emocionales
(sistema límbico), perturbaciones del sistema auditivo
y visual y otros síntomas del sistema nervioso, no siempre
provocados por el mercurio mismo. En el espacio intracelular el
mercurio provoca daños en las mitocondrias, nuestras fábricas
de energía (fatiga).
En
unos estudios (Vimy y Lorscheider) se podía comprobar que
los microorganismos que están constantemente en contacto
con el mercurio en la boca no sólo desarrollan una resistencia
contra el mismo, sino también contra antibióticos.
Los mecanismos de cómo funciona este proceso no se conocen
todavía. Además estos microorganismos desprenden
plásmides, ADN extracelular, que salen mediante la expiración
al aire, provocando la misma resistencia en otros seres vivos.
La resistencia a los antibióticos es uno de los grandes
obstáculos en la medicina moderna hoy en día.
El
traspaso de mercurio de la madre al feto y al bebé provoca
un crecimiento retrasado del tejido nervioso, un cerebro más
pequeño, menos peso corporal y un sistema inmunitario incompleto.
Eso significa que el potencial genético de los bebés
que crecen bajo estas condiciones tiene menos posibilidades de
evolucionar (también parece relacionado con el autismo).
Gracias a los métodos de desintoxicación este retraso
se puede recuperar en el primer año de vida.
Entre
los científicos que se dedican a estos temas existe la
hipótesis de que muchos cánceres y enfermedades
infecciosas son un intento del cuerpo de inmovilizar las neurotoxinas
que tenemos todos en nuestro cuerpo (Yoshiaki Omura). En el centro
de muchos tumores se han detectado concentraciones elevadas de
neurotoxinas, especialmente mercurio. También enfermedades
provocadas por streptococcus, staphylococcus, cándida y
herpes están relacionadas con la intoxicación por
metales pesados. Parece que muchas curaciones o mejoras de estas
patologías a través de la desintoxicación
de metales pesados están corroborando estas afirmaciones.
Diagnosis
y desintoxicación
Las
cantidades de mercurio en el cuerpo no se pueden medir mediante
análisis de sangre o de vello. El mercurio se fija rápidamente
en las diferentes partes de nuestro organismo mencionadas arriba,
y ahí se queda; no es evacuado espontáneamente.
Por eso seis semanas después de poner empastes de amalgama
los altos niveles de este metal producidos por este tratamiento
han desaparecido casi por completo y no se ven elevadas cantidades
ni en las heces ni en la orina, la sangre o el vello.
Para
medir el mercurio es necesario utilizar sustancias que movilizan
y echan a éste del cuerpo. Para esta tarea sirven algunos
productos farmacéuticos como el DMSA y el DMPS, los cuales
movilizan y echan grandes cantidades de metales pesados de diferentes
partes del cuerpo a través de la orina. Las grandes desventajas
son los efectos secundarios y que sólo sueltan los metales
de los tejidos pero no del sistema nervioso. Además existe
el gran peligro de la reabsorción porque estas sustancias
sueltan más toxinas de las que echan del cuerpo. En la
desintoxicación con remedios naturales se usa la alga chlorella,
el cilantro y el ajo silvestre. Tomando estos remedios se pueden
medir las toxinas en las heces. Porque los metales pasan de los
tejidos a la sangre; antes de ser absorbidos por la chlorella,
se pueden detectar en ella y así también en el vello.
Es muy importante entender estos procesos. Para diagnosticar el
envenenamiento por metales pesados es conveniente un historial
de las personas, dando especial atención al número
de empastes, ahora o antes (también de la madre), al consumo
de pescado y a otras influencias ambientales como tener la residencia
cerca de industrias contaminantes (p. ej. incineradoras de basura
u otras). También los síntomas mencionados arriba,
como la disminución de la memoria a corto plazo, enseñan
una posible intoxicación por metales pesados. Especialmente
el nivel de colesterol se ve elevado cuando el cuerpo trata con
mercurio. Otra posibilidad de diagnosis es dada por la kinesiología.
La
chlorella tiene dos efectos: moviliza metales pesados y radioactivos
y otras toxinas, como p. ej. dioxina, especialmente en los espacios
extracelulares, para echarlas después del cuerpo con las
heces. El cilantro es capaz de movilizar muchos tóxicos
del espacio intracelular, especialmente de las células
nerviosas y de los huesos. Estudios recientes con animales demuestran
que el cilantro efectúa una movilización rápida
de aluminio y plomo del cerebro y del esqueleto, superior que
con cualquier otro remedio. Aunque el animal fue envenenado constantemente
con aluminio el contenido de este metal en los huesos disminuía
significativamente durante el periodo de observación. Para
una eliminación de las toxinas movilizadas por el cilantro
es imprescindible tomar también la chlorella en cantidades
suficientes para inhibir una reabsorción de las sustancias
liberadas. El ajo silvestre protege las células rojas y
blancas de la sangre contra daños por oxidación,
provocados por los metales pesados en su camino hacia fuera. También
tiene propiedades de desintoxicación. Además el
ajo silvestre contiene el mineral más importante en la
protección contra la toxicidad del mercurio: el selenio
bioactivo. Es muy importante dosificar estos productos correctamente
para inhibir la reabsorción de las toxinas, que puede provocar
un empeoramiento de diferentes patologías.
Este
artículo está basado en los estudios y las conferencias
del médico Dietrich Klinghardt M.D., Ph.D., que lleva investigando
ya muchos años en estos temas, apoyándose además
en los cerca de 10.000 estudios relacionados con la toxicidad
del mercurio. Dr. Klinghardt ha estudiado medicina y psicología.
Además tiene formación en homeopatía clásica
y acupuntura. Ha dirigido una clínica de pacientes con
dolores crónicos en los Estados Unidos durante 12 años.
Dr. Klinghardt se sentía muchas veces decepcionado con
los tratamientos naturales, porque su eficacia en muchos casos
era deficiente. Después de desintoxicar a los pacientes,
para su propia sorpresa, todos los tratamientos naturales funcionaban
mucho mejor, debido a la eliminación de focos de toxinas
las cuales directa o indirectamente provocan un ambiente patógeno
en su alrededor. Como consecuencia de este descubrimiento vuelve
a sentirse gratificado con su labor de medico al poder realmente
curar a sus pacientes y mejorarles la calidad de vida. Así
en su trabajo sólo usa excepcionalmente medicamentos convencionales.
Actualmente tiene su consulta en los Estados Unidos y trata mayormente
a niños.
En el norte de Europa y los Estados Unidos hay mucha gente dedicándose
a la desintoxicación de metales pesados y otras neurotoxinas,
mientras aquí en España es casi imposible conseguir
informaciones fiables. Esto es en parte debido al nulo interés
de la industria farmacéutica, que no puede ganar dinero
con la desintoxicación, porque es imposible conseguir patentes
para los remedios naturales. Según el doctor Klinghardt
todas las dolencias que duran más de seis semanas están
relacionadas con la intoxicación por metales pesados u
otras toxinas. Una desintoxicación es muchísimo
más barata que comprarse medicamentos para toda la vida.
Estos investigadores han curado ya muchos casos de alzheimer,
parkinson, esclerosis múltiple, autismo y otras enfermedades
graves con las cuales la industria farmacéutica gana muchos
millones de euros en los tratamientos.
http://www.absolum.org
"Sed
mansos como palomas, pero astutos como serpientes"
(Jesús)
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