El soñador del sueño (Audio)

 

Formación de maestros


Alguien dijo: “De todos los llamados, sólo unos pocos responden. De todos los que responden, sólo unos pocos entienden. De todos los que entienden sólo unos pocos me siguen. Y de todos los que me siguen, sólo unos pocos son Míos”.

Y en palabras de Un Curso de Milagros: “Muchos son los llamados pero pocos los escogidos” debería rezar; “todos son llamados, pero son pocos los que se escogen a sí mismos”.

Para todos aquellos que se han escogido a sí mismos para llevar a cabo el último papel que se representará en este mundo se ofrece un acompañamiento en los primeros pasos en el camino de la maestría, para eliminar todos aquellos obstáculos de la mente que otros ya han trascendido en su experiencia, gracias a su vez a otros que les acompañaron.
Éste es un camino de corazón, de pasión. Sólo los que han perdido el miedo están realmente preparados para recorrerlo. Son los que han llegado hasta lo más profundo, y en ocasiones lo más oscuro, quienes dejaron sus miedos por el camino. Quienes murieron y renacieron de sus cenizas, habiendo dejado atrás su importancia personal. “Por sus obras les conoceréis, y ellos se conocerán a sí mismos”.
Cuando la llamada llega no puede evitarse o ignorarse. Es posible que existan dudas acerca del merecimiento de dicha función. Recuerda entonces las palabras de un maestro:

“Estoy a cargo del Segundo Advenimiento, y mi juicio, que se usa solamente como protección, no puede ser erróneo porque nunca ataca. El tuyo puede estar tan distorsionado que hasta creas que me equivoqué al escogerte. Te aseguro que eso es un error de tu ego. No lo confundas con humildad. Tu ego está tratando de convencerte de que él es real y de que yo no lo soy, ya que si yo soy real, no puedo ser más real que tú.”

“Te he llamado y tú responderás. Yo comprendo que los milagros son acontecimientos naturales porque son expresiones de amor. El que yo te llame es tan natural como el que tú me respondas, e igualmente inevitable.”


Se realizarán encuentros con la finalidad de llevar a cabo una preparación que permita a todo maestro de Dios que comienza a impartir sus enseñanzas tener una sólida base teórico-práctica. Todos los grados de maestría son igualmente necesarios y todos aportan su parte al Plan por igual. Eso no significa que un maestro de Dios no deba preparar su mente de la manera más efectiva posible para impartir su enseñanza, ya que aprenderá de aquello que enseñe, y si enseña mal, aprenderá mal.

Lo único que se requiere es haber concluido el entrenamiento mental de Un Curso de Milagros y desear llevar a cabo esa función por encima de todo. El tiempo y las circunstancias se adaptarán a ese deseo.

 

"Necesito maestros dedicados que compartan mi objetivo de sanar a la mente"
(Un Curso de Milagros)

 

maestros@uncursodemilagros.com.es