Febrero
2008
El
proceso de la separación
Información extraída de diferentes fuentes canalizadas.
Todas ellas se encuentran en la sección "Recomendaciones"
de esta página.
Referencias:
Seres Interdimensionales: "Semilla de Estrellas".
UCDM: "Un Curso de Milagros".
Seth:
"Habla Seth".
Serapis Bey: "Un Manual para la Ascensión".
Seres Interdimensionales
Somos seres que habitamos conscientemente en la Presencia Universal.
A pesar de que no todos nosotros hemos elegido vestirnos con forma
humana, como has hecho tú, seguimos siendo tu familia en
el tiempo. Somos una raza de viajeros, seres espirituales en el
espacio infinito de la luz. Lo que queremos comunicarte a través
de estas transmisiones es que puedes vivir de nuevo siendo completamente
consciente de la esencia de tu Origen Divino, como nosotros lo
somos ahora.
Nos vamos a dirigir a ti de formas diferentes para asegurarnos
de que se cumplen todas tus posibilidades de entendimiento y proporcionarte
el máximo de oportunidades para que puedas ir más
allá de las palabras, acercándote a tu naturaleza
eterna, a tus orígenes y a la razón por la que has
sido puesto en esta tierra tomando forma humana. Las definiciones
que tienes de ti mismo basadas en las limitaciones humanas impuestas
por las tradiciones ya no tienen vigencia alguna, y de hecho,
nunca la tuvieron.
Libérate de la prisión de los conceptos de lo que
crees que eres. Has concebido tu cuerpo como la morada terrestre
de tu espíritu eterno. A través de tus ojos captas
una parte de tu espectro de energía luminosa y con tus
oídos captas otra parte de esa energía. Con tus
cinco sentidos has creado una ventana a través de la cual
puedes ver el mundo; deberías aprender a controlar mejor
esa vestidura biológica que te pone en contacto con estas
dimensiones físicas. No puedes quedarte dormido en las
ilusiones de la cultura que te han inculcado.
Cuando los primeros seres espirituales, que son personificaciones
de las facultades de la conciencia, se separan del centro principal
de conciencia y se diferencian del resto para poder relacionarse
con otros que se encuentran también en ese estado, después
de experimentar cada relación se vuelven a disolver de
nuevo en la unidad de la que procedían.
Este proceso de individualización, en el que estos seres
espirituales saltaban como si de delfines se trataran pasando
del océano de la unidad eterna al aire de la individualidad,
estaba pensado por el puro placer de disfrutar. Las entidades
supremas del ser no estaban obligadas ni tenían un interés
personal por pasar de un estado a otro.
Si algún día asimilaras ciertas cualidades de la
conciencia eterna y resurgieras de esa conexión, otra entidad
consciente vendría a ti y te animaría a mantener
tu forma presente y a unirte de nuevo con otro espíritu.
Esto sería una visión nueva. Nunca antes habrías
experimentado múltiples conexiones sin cambiar de identidad.
No lo aceptabas en un principio, pero luego lo reconsideraste.
Mientras seguías escuchando, evaluabas las fascinantes
y extrañas posibilidades. El curioso ser, promotor de esta
innovación, apareció en un espacio luminoso, brillando
sin cesar, con una belleza y perfección de formas como
nunca antes habías observado. Uno de los elementos de mayor
atractivo de esta propuesta era que durante ese proceso se podía
formar el mismo tipo de hermosas y complejas composiciones dentro
de la esfera de tu propia individualidad.
Pero también existía la parte oscura. Esta entidad
quería decirte algo más. No estabas completamente
seguro de su autenticidad. Al principio lo veías con el
humor de quien acepta lo absurdo de esa idea.
UCDM
Nadie
que esté dormido y soñando en el mundo recuerda
el ataque que se infligió a sí mismo. Nadie cree
que realmente hubo un tiempo en el que no sabía nada de
cuerpos y en el que no habría podido concebir que este
mundo fuese real. De otro modo, se habría dado cuenta de
inmediato de que estas ideas son una mera ilusión, tan
ridículas que no sirven para nada, excepto para reírse
de ellas. ¡Cuán serias parecen ser ahora! Y nadie
puede recordar aquel entonces cuando habrían sido motivo
de risa e incredulidad. Pero lo podemos recordar, sólo
con que contemplemos directamente su causa. Y al hacerlo, veremos
que son motivo de risa, no de temor. Una diminuta y alocada idea,
de la que el Hijo de Dios olvidó reírse, se adentró
en la eternidad, donde todo es uno. A causa de su olvido ese pensamiento
se convirtió en una idea seria, capaz de lograr algo, así
como de tener efectos reales. Juntos podemos hacer desaparecer
ambas cosas riéndonos de ellas, y darnos cuenta de que
el tiempo no puede afectar a la eternidad. Es motivo de risa pensar
que el tiempo pudiese llegar a circunscribir a la eternidad, cuando
lo que ésta significa es que el tiempo no existe.
Seres Interdimensionales
Sin embargo, si considerabas la situación, empezabas a
preguntarte si no habría algo más en todo ello.
Te tomó un tiempo y alguna discusión, pero al final
la entidad pudo convencerte de que existía una posibilidad
bastante probable de que pudieras dejar de existir si no seguías
sus indicaciones y protegías conscientemente tu esencia
en el cambio de una conexión a la siguiente. Después
de todo, no sabías exactamente qué le podía
suceder a un ser que de pronto se disuelve en el océano.
Esta es la primera mentira que te creíste. La forma física
de tu espíritu podría por supuesto dejar de existir
si no siguieras enfocando tu conciencia a través de ella
al igual que el foco de luz que atraviesa las lentes se oscurecería
si la diriges en otra dirección. Sin embargo, el potencial
de tu esencia espiritual permanecerá al igual que las lentes
si volvieras a poner tu atención en ellas. Entonces no
desaparecería. Puedes potenciar toda esa fuerza o ignorarla,
pero no puede ser creada ni destruida. Todas tus aptitudes existen
desde el principio y son eternas como Eterno es el Ser Único
que abarca todos los dones y los sostiene.
En estos momentos estás escuchando estas palabras a través
de una parte de tu ser consciente, pero tú no dejas de
existir cuando cesa esa función. La percepción consciente
que se refleja a través de las lentes de tu individualidad
es el mismo estado de conciencia que brilla a través de
cualquier otra naturaleza del ser. Eres ese ser que hay detrás
de cada individuo, el espíritu que hay dentro y que está
más allá de todas las cosas de este mundo. Y todo
eso lo conoce tu alma. El ser consciente precisamente significa
comprender eso, mientras tengas una forma humana. Poder sentir
que eres el centro mismo de esa esencia, que eres la forma y no
el espíritu que alienta, es ponerte en contacto con el
subconsciente.
Cuando
cualquier manifestación de la consciencia eterna, es decir,
la esencia de tu espíritu, se pone en contacto con cualquier
otra materialización, se sumerge en una forma de identidad
propia que potenciará la creatividad y el gozo durante
dicha relación. Del mismo modo que un jardín da
forma y moldea a las plantas y flores que crecen en él,
así las relaciones moldean las formas de personalidad en
los seres espirituales elevados.
Ya que las relaciones cambian continuamente, también las
entidades benéficas están siempre cambiando, fluyendo
de momento en momento, asumiendo las formas más adecuadas
del intercambio creativo. En un estado elevado, permanecer en
una identidad depende del espíritu, no de la materia. Descender
del estado de ser consciente de tu naturaleza eterna y pasar a
la ilusión de separarte de esa conciencia no constituyó
un hecho aislado. Sucedió gradualmente y al principio fue
un proceso sutil.
Todo empezó cuando decidiste mantenerte en una cierta forma
humana después de que pasara la experiencia que había
moldeado dicha identidad. Como decidiste traer al presente una
identidad del pasado se redujo tu sensibilidad a las influencias
del momento que estabas viviendo. Esa nueva conexión no
podía por más tiempo guiar tu percepción
de ti mismo hacia formas de identidad para conseguir una mejor
interacción.
En consecuencia, a medida que tú ibas viendo más
claro, ayudado por nuestra información, tu presencia real
se vería reducida con la claridad de tu percepción.
Descubriste muy pronto que una identidad basada en el pasado tenía
que apoyarse en un estado de ser consciente. A diferencia de las
criaturas benéficas y puras, que se forman y se disuelven
sin necesidad de un esfuerzo consciente, un sentido arbitrario
de ti mismo basado en el pasado requiere que mantengas tu conciencia
alerta. Gracias a eso empezaste a tomarte un poco más en
serio. Empezaste a pensar en ti mismo más como una forma
externa de expresión y menos como el alma que hay detrás
de esa expresión; le diste a tu identidad individual la
debida importancia. Te olvidaste de que tenías la capacidad
de poder hacer tuyas las cualidades perfectas del ser en todas
las ocasiones.
Al no tener en cuenta el proceso natural por el que la percepción
de ti mismo fluía espontáneamente en una expresión
orgánica, tu presencia, aunque en la realidad aún
procedía de la Fuente Eterna, ya no era una expresión
exacta de dicha Fuente. Aunque esto era sólo algo muy sutil
al principio, sólo un leve cambio de énfasis en
el punto central.
Después de experimentar durante un tiempo multitud de relaciones
en los niveles más elevados del mundo espiritual, viajaste
acompañado de otros seres de tu Círculo de Luz hacia
la región central de la Constelación de la Verdad,
la región conocida como el Espacio de las Estructuras.
Te introdujiste en el impresionante y maravilloso mundo en el
que se estaban manifestando todas las materializaciones. En el
Reino de las Estructuras, la concepción que tenías
de ti mismo comenzó gradualmente a extraer de ellos todas
las diminutas partículas cristalizadas que hace mucho tiempo
se habían desintegrado en la Región de las Estrellas.
Muchos de nosotros hemos atravesado conscientemente este proceso
de materialización, haciéndonos uno con la materia
sólo cuando lo deseábamos, manteniendo intacto nuestro
sentido original del espíritu, permaneciendo completos,
de una pieza, puros, conectados con el Ser Supremo, adquiriendo
vestiduras hechas de materia con el único propósito
de beneficiar la creación y disfrutar de ello, pero sin
olvidarnos nunca de nosotros mismos, sin confundir al que lleva
ese ropaje de materia con el lugar donde se originan.
Pero tu costumbre de identificarte con todo no te permitía
experimentar esto. A medida que las partículas de materia
iban siendo atraídas por tu campo de gravitación
sensorial, empezabas a identificarte con una forma que cada vez
era algo más tangible.
Cuando dichas formas se iban revistiendo de sucesivas capas de
estructura molecular, pudiste percibir los pensamientos del ser
que tú habías decidido ocupar, más allá
de los límites de su tiempo. Estabas fascinado. Eran seres
bellísimos.
Dentro del campo luminoso de la energía que marcaba tu
foco de atención, un ser empezó a tomar forma. Las
primeras partículas que lo formaban eran extremadamente
delicadas y sutiles, más pequeña que la más
fina de las moléculas. Combinabas tu campo energético
con las figuras en forma de remolinos, con estos primeros precursores
de los órganos y las células. Hasta este punto,
tu principal motivación había sido siempre el amor.
Es verdad que a veces estabas motivado por un sentido de curiosidad
que no siempre te beneficiaba, pero había en todo ello
mucho de inocencia, y no te movía ningún interés
egoísta. Y aunque tu ser interior tenía cualidades
espirituales, tu motivación principal seguía centrada
en el amor.
Sin embargo, como seguías retozando por las fronteras del
Territorio de las Estructuras y te revestías de más
tangibles y hermosas formas que resplandecían, a veces
tu conciencia se distraía con un asomo de duda, con un
murmullo efervescente, muy sutil, apenas imperceptible al principio,
ya que provenía de lo más profundo de tus pensamientos.
“Este
océano es mi soporte” susurraba la duda. “¿Qué
pasaría si este océano del ser universal desapareciera?
¿Podré seguir apoyándome en él? ¿Seguiría
siendo el soporte de mi conciencia? ¿Se preocupa por mí?
¿Le importan algo estas formas y bellas imágenes
que crean mis pensamientos en mi interior? Estas formas son las
que me hacen ser único. He estado durante tanto tiempo
observándolas que no sé exactamente cómo
sería vivir sin ellas. ¿Qué sucedería
si este océano del ser grandioso y lleno de bondad decide
sentir de pronto aversión por mi forma corpórea
que se va desarrollando cada vez más? ¿Qué
va a pasar si llega el día en que desaparezca este océano
y me encuentre completamente solo?”
Con el tiempo estos susurros se hicieron tan familiares para ti
que aceptaste estos pensamientos como si fueran tuyos. Estabas
confundiendo el sentido de tu propio ser con la formación
de imágenes que se entremezclaban con tu conciencia. Empezaste
a sentirte protegido con estas formaciones, y empezaste también
a sentirte preocupado por ti y por ellas.
Así fue como entraste en el espacio astral, identificándote
no sólo con anteriores conceptos y experiencias, sino ahora
también con formas de energía emocional que no siempre
se originaban en las corrientes puras del amor perfecto. La comprensión
que tenías de que las otras entidades de tu mismo Círculo
de Luz eran reflejos de tu propia conciencia empezó poco
a poco a desvanecerse. Por primera vez percibías a “otros”
seres que no parecían provenir de tu misma raíz.
En realidad estos seres eran como tú, completarían
su ciclo y volverían a la unidad, y otros seguirían
acumulando experiencias sin dejar atrás la forma natural
que caracteriza y renueva a las entidades benéficas. Al
igual que tú, empezaron a sentir la tensión que
requería el seguir aferrados a sus imágenes y recuerdos.
A ellos también les resultaba cada vez más difícil
diferenciar sus impresiones pasadas de su conocimiento de sí
mismos. Perdieron el contacto con las corrientes que daban paso
a la renovación, diseñadas para recargar periódicamente
a todas las criaturas conscientes, manteniendo su visión
clara, alerta, y en comunión con su Origen.
UCDM
El cuerpo es una cerca que el Hijo de Dios se imagina haber erigido
para separar partes de su Ser de otras partes. Cree vivir dentro
de esa cerca, para morir a medida que ésta se deteriora
y se desmorona. Pues cree estar a salvo del amor dentro de ella.
Al identificarse con lo que considera es su seguridad, cree ser
lo que ésta es. ¿De qué otro modo, si no,
podría estar seguro de que permanece dentro del cuerpo,
y de que mantiene al amor afuera?
Seres Interdimensionales
Estas entidades, que cada vez eran más numerosas, simultáneamente
se empezaron a encontrar dentro cuerpos cada vez más densos
de forma. Mientras esto sucedía en este mundo de los sueños,
había entre nosotros algunos que observaban estas actitudes
desde lejos. Veíamos a muchos de nuestros compañeros
y amigos que antes eran felices y que se divertían jugando,
cómo uno tras otro se convertían en seres tristes,
serios, temerosos. Era como si una parte de nuestra familia se
hubiera contagiado de un desorden de percepción que les
debilitaba extrañamente.
Intentamos comunicarnos telepáticamente con ellos como
solíamos hacer entre nosotros, pero esta vez comprobamos
que no podíamos entender el dialecto que hablaban basado
en extrañas alteraciones de su proceso intelectual. Ellos
lo interpretaban como ignorancia por nuestra parte. Poco a poco
fueron perdiendo el interés hacia lo que ellos opinaban
que eran “entidades etéreas de ideas insustanciales”.
No obstante, podíamos ver cómo iba creciendo esta
enfermedad e infelicidad, algo que se iba marcando con más
fuerza en sus formas a medida que iban creciendo. Pudimos distinguir
claramente lo que ellos eran incapaces de ver, el peligro inevitable
que se les avecinaba si continuaban persiguiendo esas ondas de
identidad cada vez más estrechas, que al final les conduciría
a su final.
Entre aquellos de nosotros que queríamos ofrecerles ayuda
había algunos que se dieron cuenta de que sólo podíamos
comunicarnos con ellos en los mismos términos, es decir,
a través de formas corpóreas lo más parecidas
posible a las de ellos, para obtener su atención y respeto.
Estos seres, Ángeles Principados o Bodhisatwas, como se
les conoce tradicionalmente, decidieron emprender el camino de
la materialización consciente. Les vimos entrar en las
Esferas de las Estructuras a través de una espiral descendente,
y vimos cómo en algunos de ellos aparecían imágenes
que oscurecían la luminosidad y cristalización que
caracterizaba a aquellos a quienes esperaban poder ayudar. Sin
embargo, a pesar del ambiente de desorden que lo contaminaba todo,
unos pocos de entre los Principados se salvaron del contagio.
Estos pocos continuaron su camino hacia el remolino de energía
y en esa vorágine seguían acumulando formas con
un sentido unificado de identidad, en donde aún prevalecía
su conciencia. Observamos cómo seguían girando en
espiral, unos al lado de otros, en círculos cada vez más
descendentes, bajando cada vez más de frecuencia, acumulando
más vestiduras corpóreas a medida que iban descendiendo
a niveles cada vez más profundos.
Era una carrera de formas. Los Ángeles Principados conscientes
intentando ganar a los temerosos de materializarse en el plano
físico. Llegaron primero los Principados que vivían
en la conciencia. En un valle cubierto de ríos y bosques
por encima de la misma tierra, al borde de una llanura fértil,
se cubrieron con las ropas de los primeros humanos de biología
luminosa.
Muy poco después llegaron los Principados oscuros, enfadados
por haber contraído la enfermedad y enfadados con aquellos
que la habían originado. Después de ellas aparecieron
muchas otras entidades como tú.
No mucho después de nuestra llegada al plano físico
empezasteis a veros como seres separados, aislados, opuestos a
vuestro origen. Desarrollasteis el extraño hábito
de acumular identidades en vuestra psique como si se tratara de
vestidos o trajes que guardas en un armario, conservándolos
con las hierbas de la presunción y con las especias del
temor.
UCDM
Todo
el mundo inventa un ego o un yo para sí mismo, el cual
está sujeto a enormes variaciones debido a su inestabilidad.
También inventa un ego para cada persona a la que percibe,
el cual es igualmente variable. Su interacción es un proceso
que los altera a ambos porque no fueron creados por el Inalterable
o mediante Él. Es importante darse cuenta de que esta alteración
ocurre con igual facilidad tanto si la interacción tiene
lugar en la mente como si entraña proximidad física.
Pensar acerca de otro ego es tan eficaz en el proceso de cambiar
la percepción relativa como lo es la interacción
física. No puede haber mejor ejemplo que éste de
que el ego es solamente una idea y no un hecho.
Seres Interdimensionales
Tu conciencia global estaba todavía predominantemente centrada
en el fluir del amor; en este punto, ciertamente no eras un “demonio”.
Durante mucho tiempo compartiste la misma región ecuatorial
de la tierra con los Principados caídos y con los Principados
que no habían perdido su conciencia eterna, todos vosotros
en forma humana. Conocisteis momentos de una dicha enorme y de
felicidad así como momentos de dudas y confusión.
Sin embargo, a cada fase de la luna, las consecuencias de vuestras
fusiones con las formas os aprisionaban más y más.
Cada plano de manifestación es una octava más alta
en vibración continua. Las octavas más bajas te
ofrecen más multiplicidad y una mayor diversidad de creación.
Con las octavas altas se reduce la multiplicidad y se intensifica
el estado consciente de la singularidad del ser. Sin embargo,
esta generalización se puede aplicar sólo en el
ámbito de la Creación. No tiene nada que ver contigo
mismo. Tú puedes viajar libremente a donde quieras.
Has basado tu felicidad en descender conscientemente a través
de las octavas más bajas, con lo cual aumentaba tu capacidad
de acceder a formas más variadas, y al mismo tiempo tus
oportunidades creativas también aumentaban desde que se
originó este paisaje universal. Cada vez que desciendes
de nivel te identificas con entidades individuales diseñadas
para relacionarse entre sí, y crear a cambio nuevas frecuencias
de octavas.
El plano físico es el más bajo de los siete planos
básicos de manifestación. Es el más denso
de los planos conscientes y se encuentra en la octava más
baja. Es donde tú has pedido encarnarte para tomar múltiples
formas, manteniéndote consciente en tu propio espacio en
el que eres un ser individual. A medida que los seres aparecen
en frecuencias superiores, no de forma física, adquieren
de manera natural una comprensión elevada de su propio
origen en ti; a nivel físico entre las encarnaciones biológicas
este entendimiento no ha sido algo continuo. Ha aparecido y desparecido,
oscilando y difuminándose. En los tiempos presentes, la
aceptación de la conciencia eterna en los seres humanos
ha sido pobre. Se ha visto obstaculizada por la naturaleza separatistas
de la propia imagen que de sí mismos tienen las personas.
Existen algunos seres humanos en el mundo presente que al recordar
sólo una parte de su modelo de encarnación llegan
a la conclusión de que el descenso hasta la forma biológica
no habría sucedido de no ser por un excesivo miedo y una
sobre identificación con el pasado; sin embargo no es así;
en realidad la reencarnación en forma biológica
se intentó desde el principio. La encarnación en
forma humana habría podido sucederle a todos, al igual
que les sucedió a unos pocos, si cada espíritu se
hubiera mantenido consciente de su naturaleza eterna y de su relación
con la Fuente Eterna. Tu fragmentación y sobre identificación
con un sentido exclusivo de tu ser distorsionó tu proceso
de reencarnación. Sin embargo, no fue eso lo que ocasionó
esa distorsión.
Tú y otros de tu Círculo de Luz habíais elegido
hacía ya tiempo ir por delante de la exploración
y la evolución del universo material del Uno Eterno. El
caer en pensamientos de temor y formas de identificación
estancadas no fue un hecho meramente casual. Algo te empujaba
en esa dirección, te empujaba a identificarte con un sentido
de ti mismo exclusivo y separatista.
UCDM
Tú que prefieres la separación a la cordura no puedes
hacer que ésta tenga lugar en tu mente recta. Estabas en
paz hasta que pediste un favor especial. Dios no te lo concedió,
pues lo que pedías era algo ajeno a Él, y tú
no podías pedirle eso a un Padre que realmente amase a
Su Hijo. Por lo tanto, hiciste de Él un padre no amoroso
al exigir de Él lo que sólo un padre no amoroso
podía dar. Y la paz del Hijo de Dios quedó destruida,
pues ya no podía entender a su Padre. Tuvo miedo de lo
que había hecho, pero tuvo todavía más miedo
de su verdadero Padre, al haber atacado su gloriosa igualdad con
Él,
Cuando estaba en paz no necesitaba nada ni pedía nada.
Cuando se declaró en guerra lo exigió todo y no
encontró nada. ¿De qué otra manera podía
haber respondido la dulzura del
amor a sus exigencias, sino partiendo en paz y retornando al Padre?
Si el Hijo no deseaba permanecer en paz, no podía permanecer
aquí en absoluto. Una mente tenebrosa no puede vivir en
la luz, y tiene que buscar un lugar tenebroso donde poder creer
que allí es donde se encuentra aunque realmente no sea
así. Dios no permitió que esto ocurriese. Tú,
no obstante, exigiste que ocurriese, y, por consiguiente, creíste
que ocurrió.
Seres
Interdimensionales
A excepción de los Principados Luminosos, los ángeles
que fueron los primeros en encarnarse en forma humana, casi todos
los miembros de tu raza sucumbieron a este influjo en algún
momento del viaje dentro de la forma biológica. Nosotros
llamamos a este influjo la influencia de la materia, o al hablar
en plural, las fuerzas de la materialización.
La influencia de la materialización es una fuerza de definición
específica. Juega un papel central en la creación
y sostenimiento del universo dimensional. La influencia que ejerce
la materialización es el principio donde se condensa la
energía que da lugar a la materia. Guía la dinámica
de materia y energía que se distribuye entre las estrellas
así como en los procesos termales y geológicos de
los planetas y de la tierra. Es el principio de la quintaesencia
de la materia en su nivel más básico. Este poder
tiene, al igual que todas las cualidades y fuerzas de este potente
planeta, una representación.
En el mundo occidental, esta fuerza y esta influencia se relaciona
con Satán. Sin embargo, los conceptos demasiado estereotipados
con respecto a Satanás han impedido que muchas personas
conozcan la verdadera naturaleza de esta materialización
fundamental. Satanás es la personificación que gobierna
los antecedentes de la creación. Él, como muchos
de los seres elementales que están enfocados en la evolución,
trabajan juntos para regular los sistemas y procesos de materialización.
Estos seres universales son los elementos de los que se vale el
Creador para mantener la estructura material, es decir, todos
los modelos de energía, sin la individualización
que aporta la personalidad con voluntad propia asignándoles
a estos patrones de energía una forma y un carácter.
Estos seres son los vigilantes del jardín de la Creación,
los gobernantes de los actos y procesos del subconsciente. Juntos
aplican las leyes que regulan el paisaje universal. Las fuerzas
de la materia ejecutan las leyes mecánicas, físicas,
gravitatorias, eléctricas, magnéticas, termales,
atómicas, temporales y espaciales. En este ámbito
del subconsciente, las fuerzas de la materialización actúan
según lo planeado, ejerciendo su función con total
precisión y efectividad.
Cuando iniciaste este proyecto humano sabías que los poderes
de la materialización iban a jugar un papel en el desarrollo
de los valores de tus espíritus encarnados, pero lo importante
que ese papel fuera era difícil de saber, ya que en el
ámbito de la conciencia, la determinación de esos
valores depende por completo de la elección individual.
La naturaleza humana requiere de una cierta proporción
entre el espíritu y los valores de la materia.
Dichos valores provienen de los espíritus encarnados, ya
que son seres dotados con el libre albedrío y no se les
podía imponer o legislar dichos valores. Ellos por sí
solos, desde su forma biológica, decidían cuál
era el equilibrio adecuado entre el espíritu y la materia.
Para que la especie humana al completo sirviera de lazo de unión
consciente entre el Creador y la Creación, era esencial
que se desarrollara bajo el influjo de cualidades materiales y
espirituales. Esto no podría suceder si permanecieras completamente
consciente a lo largo del descenso de tu espíritu en cuerpo
humano, ya que faltaría el necesario complemento de materia
y entonces no existiría equilibrio entre espíritu
y materia.
UCDM
La capacidad de percibir hizo que el cuerpo fuese posible, ya
que tienes que percibir algo y percibirlo con algo. Por eso es
por lo que la percepción siempre entraña un intercambio
o interpretación que el conocimiento no requiere. La función
interpretativa de la percepción, que es una forma de creación
distorsionada, te permitió entonces llegar a la conclusión
de que tú eres tu cuerpo, en un intento de escapar del
conflicto que tú mismo habías provocado.
SETH
En cierto modo, el hombre deseaba salir fuera de sí mismo,
fuera de la estructura en la que tenía su existencia psicológica,
enfrentarse a nuevos retos, pasar de un tipo de conciencia a otro
distinto. Quería estudiar el proceso de su propia conciencia.
En cierto sentido, esto significaba una gigantesca separación
de la espontaneidad interna que le había dado paz y seguridad.
Por otro lado, esto ofrecía una nueva creatividad, de acuerdo
con sus criterios. En este punto, el dios interno se convirtió
en el dios externo.
El hombre intentó dar forma a un nuevo reino, conseguir
un tipo diferente de enfoque y de conciencia. Su conciencia se
giró hacia afuera. Para lograrlo, el hombre se concentró
cada vez menos en su realidad interna, y así comenzó
el proceso de considerar que la realidad interna sólo estaba
proyectada hacia fuera en el mundo físico.
En tiempos anteriores, el hombre y todos los otros seres vivientes
creaban y conservaban el entorno sin esfuerzo alguno, pues conocían
la naturaleza de su unidad interna. Para poder comenzar en esta
nueva aventura, fue necesario fingir que esta unidad interna no
existía. En caso contrario, el nuevo tipo de conciencia
habría vuelto a su ámbito natural en busca de seguridad
y comodidad. Así que creyeron que debían cortar
todas las comunicaciones, lo cual resultó ser solamente
una ilusión, pues la realidad interna permanecía
siempre. El nuevo tipo de conciencia se limitaba a apartar la
vista de ella para poder mantener inicialmente un enfoque independiente.
Hablo aquí en términos más o menos históricos
para vosotros. Sin embargo, debéis tener en cuenta que
el proceso no tiene nada que ver con el tiempo en la manera en
que lo conocéis vosotros.
Este tipo particular de aventura de la conciencia ha ocurrido
otras veces, y, en vuestros términos, volverá a
ocurrir. No obstante, la percepción del universo exterior
cambió, y éste pasó a parecer extraño
y aparte del individuo que lo percibía. Por lo tanto, Dios
se volvió un concepto proyectado hacia fuera, independiente
del individuo, divorciado de la naturaleza. Se volvió un
reflejo del incipiente ego del hombre, con todo su brillo, su
salvajismo, su poder y su intento de dominio.
La aventura era muy creativa a pesar de sus inconvenientes evidentes,
y representaba una “evolución” de la conciencia
que enriquecía la experiencia subjetiva del hombre, y ampliaba
las dimensiones de la propia realidad. Sin embargo, para estar
organizadas de manera efectiva, la experiencia interna y la externa
debían aparecer como acontecimientos separados y desconectados.
Históricamente las características de Dios han cambiado
a medida que cambiaba el ego del hombre. No obstante, estas características
del ego se basaron en grandes cambios internos. El ego temía
por su posición, temía que pudiera disolverse dentro
del ser interno del que procedía.
Pero su aparición proporcionó al ser interno un
nuevo tipo de retroalimentación, una visión distinta;
no sólo de sí mismo, sino que el ser interno fue
capaz de vislumbrar las posibilidades de desarrollo de las que
no era consciente anteriormente.
Hablando en vuestros términos, en los tiempos de Cristo,
el ego estaba lo suficientemente seguro de su posición
para que la imagen proyectada de Dios pudiera empezar a cambiar.
SERAPIS BEY
Mi
nombre es Serapis. Este nombre se asocia generalmente con las
antiguas escuelas de misterios; pero mi energía es mucho
más antigua que eso. Se me veneró como el Dios Osiris
en la Atlántida, como Hermes Trismegisto y como Thoth;
he estado activo en este planeta durante mucho más tiempo
que eso.
El
"tú", acerca del cual vosotros creéis
que sois "vosotros", es apenas uno de muchos proyectados
a lo largo del tiempo y en varios lugares de éste y de
otros planetas, en universos que vosotros no habéis descubierto
aún. Ahora, esto de ninguna manera minimiza a quien vosotros
percibís como el "yo". Por el contrario, vosotros
sois un ser inmenso, multidimensional, una expresión magnífica
de la Fuente, la cual vosotros, brillante y amorosamente, labrasteis
para que realizara la función de su espíritu. En
ninguna parte, en ningún planeta de ningún universo,
ha existido una creación como vosotros. Y el sólo
hecho de saber que sois parte de semejante empresa tan grande
debería incrementar inconmensurablemente el significado
de vuestras vidas.
En su calidad de este verdadero y sorprendente ser, decidisteis
que, debido a un propósito muy especial, encarnaríais
en este planeta y en este emocionante momento de su historia.
El resultado de ello es, por supuesto, el "yo" del cual
sois conscientes. Con que tuvierais la más mínima
idea acerca del proceso mediante el cual existís, os quedaríais
asombrados de su poder. Así pues, tratad de veros a vosotros
mismos como el Espíritu gozando de una experiencia humana,
y no al contrario.
Podríais entonces preguntar: "Si realmente soy este
inmenso ser, ¿por qué no lo sé, ni lo siento
de manera alguna?". Bueno, cerrad los ojos siquiera por un
momento y tratad de sentir a vuestro ser más grande, como
una fuerza suprema e imparable que se imbuye a sí misma
dentro de la realidad de la tercera dimensión, cual cuña
gigantesca de energía, en la cual cada uno de vosotros
es la punta misma.
Tratad de sentir la fuerza energética masiva que está
tras vosotros, un poco borrosa para vuestras mentes, pero cristalizada
en una perfecta nitidez de cuerpo, emoción y mente, allí
exactamente en donde te encuentras sentado ahora. Si no sois capaces
de sentirlo, entonces imaginadlo y el yo-espíritu de cada
uno de vosotros completará tal imaginación con dibujos,
sentimientos, o sencillamente con el simple saber que así
es (así es como lo hace en todo momento, de todas maneras).
Por favor, no sólo creáis esto, pues la creencia
es la muerte súbita de la búsqueda de la verdad;
una vez que creéis, dejáis de buscar. Si sois unos
escépticos, bien. Manteneos buscando hasta que finalmente
os encontréis con vuestro verdadero ser. Estáis
allí, esperando por vosotros.
Pero retornemos a la pregunta: "¿Por qué no
conozco el yo-espíritu que se supone que soy yo?".
Eso necesita que hagamos un poco de historia.
Hace muchísimo tiempo, antes de que existiera la historia
tal y como la percibís ahora, un número de seres
no físicos, cada uno de los cuales es una entidad inmensa,
por naturaleza propia, decidió colonizar un planeta para
realizar una investigación en nombre de la Fuente.
Uno de vosotros estuvo de acuerdo en brindarse como el voluntario
que representaría la consciencia del planeta. El grupo
ayudó a este ser para que sistemáticamente volviera
más densa su energía bajando a través de
las dimensiones. Mientras tanto, el resto de vosotros estabais
concibiendo los diseños de las distintas formas probables
de vida que ocuparían el planeta, diseños que quedarían
codificados químicamente en lo que vosotros denomináis
el ADN.
Y mediante sucesivos descensos de frecuencia, durante millones
de millones de años, la consciencia planetaria irrumpió
a través de una barrera de energía, en la forma
sólida que llamáis ahora Planeta Tierra.
A lo largo de inmensos períodos del tiempo lineal vuestro,
estos seres crearon proyecciones de sí mismos, de energía
de baja frecuencia, aunque en ese entonces ni se parecían
a algo físico. Gradualmente experimentaron con formas de
inclusive más baja frecuencia de sí mismos, hasta
producir aquello que los que poseen la visión psíquica
denominarían formas astrales de la quinta y de la cuarta
dimensión. De nuevo durante millones de millones de años,
vosotros, en vuestra calidad de uno de estos seres, experimentasteis
aún más con el ADN, haciendo que la energía
se volviera aún más densa dentro de ondas estacionarias
de energía, hasta conformar cuerpos de luz casi visibles.
Por último, en un extraordinario acto de creatividad, irrumpisteis
a través de la barrera dimensional y creasteis las estructuras
físicas de partículas subatómicas, los átomos,
las moléculas, en envolturas de ondas estacionarias concebidas
también por vosotros. Aún podíais disolver
estas formas a voluntad y proyectar otras nuevas. Así jugasteis
durante períodos inconmensurables, sin que en ningún
momento os identificarais con las proyecciones físicas,
que iban en aumento. Sabíais que estos cuerpos etéreos
eran simplemente campos de energía que vosotros habíais
creado y dentro de los cuales irradiabais energía, simplemente
para divertiros. A medida que queríais ir más lejos,
estas formas proyectadas se volvieron más visibles (asemejando
a como hoy usaríamos ese término) pero no existía
aún consenso para una forma. Apreciad la naturaleza juguetona
de la Fuente, siempre empujando para ser más creativa y
conocerse a sí misma a través de lo que puede hacer.
Para llevar el experimento más allá, decidisteis
dar un paso muy atrevido: proyectasteis vuestras consciencias
dentro de estas formas. Esto os permitió interactuar con
vosotros mismos de una manera totalmente nueva, imposible de lograr
dentro de las frecuencias más elevadas, en las cuales os
conocíais a vosotros mismos sólo como la unidad.
Permitisteis que vuestras consciencias residieran dentro de estas
formas físicas que cada vez se volvían más
densas, durante lapsos cada vez mayores.
La consciencia ahora gozaba de dos ventajas: el de la quinta dimensión
y el físico. Estabais totalmente al tanto, en cada forma,
de vuestros propios seres en la otra forma, sin que existiera
percepción alguna de separación entre ellos.
Esta grandiosa fiesta de autoexploración era muy divertida.
Se intentaron nuevos campos de energía. Por ejemplo, establecisteis
distintos campos para poder explorar separadamente los pensamientos
de las emociones. Y, aún más importante, le disteis
a vuestras proyecciones una cuasi-autonomía, una libertad
para ser entidades por sí mismas, por derecho propio.
Esta división en dos puntos aventajados y simultáneos,
se convirtió en el punto crucial de la historia (por este
entonces, la historia equivalía a la de hace unos pocos
cientos de miles de años). El estado de consciencia en
cada una de estas formas autónomas estaba aún al
tanto de su naturaleza espiritual y la separación no era
ni siquiera una forma de pensamiento concebible. Tal construcción
mental ni siquiera existía. En este momento, vuestro planeta
era el bíblico Jardín del Edén. El concepto
de muerte no era ni siquiera posible, porque si os aburríais
en una forma física, sencillamente la desmaterializabais,
enrollabais vuestras consciencias de vuelta a la frecuencia de
la quinta dimensión y proyectabais una nueva forma. En
el camino, cambiasteis la proyección de energía
por el proceso del nacimiento físico y acordasteis una
forma básica del cuerpo para la especie, la cual rápidamente
estaba densificando su forma física. Vuestras leyendas
están pletóricas de memorias antiguas de algunas
de las variedades de formas que precedían a esta estandarización.
Durante miles de años, vosotros, como Espíritu,
gradualmente os fuisteis fascinando con la intensidad de las sensaciones
posibles en estas formas físicas; vuestros campos emocionales
y mentales se centraron cada vez más en sus campos más
bajos en vez de en el campo del espíritu. La intensidad
y la riqueza de la experiencia emocional fue totalmente avasalladora
y las sensaciones, que provenían de estar en una forma
densa, eran muy seductoras. Ya conocéis la historia de
aquí en adelante: el nacimiento del ego. Inicialmente intentasteis
que el yo-ego exterior actuara como la interfaz recolectora de
información desde el plano físico, en nombre de
vuestros “yoes”, orientados por el espíritu,
los cuales seguirían tomando las decisiones acerca de lo
que era real y de lo que habría de hacerse en cada momento.
A medida que el experimento proseguía por miles de años,
el ego, orientado hacia afuera comenzó a tener sus propias
ideas acerca de la realidad y a acudir al yo-espíritu,
orientado hacia adentro, cada vez menos y menos. El ego externo
se volvió más fuerte y su identidad comenzó
a cambiar desde los estados interiores hacia los estados exteriores
del ser. Como resultado de este cambio, el ego comenzó
a "ponerle color" a lo que él percibía
y a juzgarlo como bueno o malo, de acuerdo con la sensación
física. Así fue como el yo orientado hacia el interior
comenzó a ser alimentado con información "predigerida".
UCDM
El
verdadero valor de la percepción correcta reside en la
conclusión inevitable de que toda percepción es
innecesaria. Esto elimina el obstáculo por completo. Te
preguntarás cómo puede ser posible esto mientras
parezca que vives en este mundo. Ésa es una pregunta razonable.
No obstante, tienes que asegurarte de que realmente la entiendes.
¿Quién es el "tú" que vive en este
mundo? El espíritu es inmortal, y la inmortalidad es un
estado permanente. El espíritu es tan verdadero ahora como
siempre lo fue y lo será siempre, ya que no entraña
cambios de ninguna clase.
Él cerebro no puede interpretar lo que tu visión
ve. Esto tú lo puedes comprender. El cerebro interpreta
para el cuerpo del que forma parte. Pero tú no puedes comprender
lo que dice. Sin embargo, lo has escuchado. Y te has esforzado
durante mucho tiempo por entender sus mensajes.
SERAPIS BEY
La sensibilidad emocional y mental del ego hacia la energía
del campo del espíritu se marchitó a medida que
la energía del campo físico se convertía
cada vez más en el punto focal. Aquellos dos puntos simultáneos
de ventaja pasaron a convertirse en puntos separados de consciencia
y el punto de ventaja de la frecuencia más baja, orientado
hacia la materia, perdió de vista al punto espiritual.
UCDM
El espíritu, que goza de absoluto conocimiento, no pudo
avenirse a esta pérdida de poder, ya que es incapaz de
albergar oscuridad. Esto hizo que el espíritu fuese casi
inaccesible a la mente y completamente inaccesible al cuerpo.
A partir de ahí, se percibió al espíritu
como una amenaza, puesto que la luz disipa la oscuridad al mostrarte
simplemente que ésta no se encuentra ahí.
SERAPIS BEY
A
lo largo de unos pocos miles de años siguientes, la brecha
de percepción se fue ampliando hasta que el punto de ventaja
más bajo empezó bien a dudar de la existencia del
punto más elevado, o a proyectarlo como si estuviera por
fuera de sí mismo, como si fuera un ser externo. Así
fraccionasteis vuestra percepción acerca de quienes erais
y se creó el concepto de los dioses, ya que la humanidad
era incapaz de relacionarse con los inmensos y multidimensionales
seres que eran parte de ella misma. La única manera de
reconciliarse con las voces interiores, es decir, con los impulsos
del Espíritu, y el recuerdo de ser mucho más que
un simple ser humano limitado, fue la de proyectar sus naturalezas
inmensas, poderosas y plenamente amorosas, sobre unos seres que
vosotros, como especie, creasteis para tales fines.
Seguíais recibiendo mensajes y sintiendo amor a partir
de vuestros yo-espirituales internos pero los adscribisteis como
si vinieran desde vuestros dioses externos.
Para finalmente hundir la cuña de la separación
entre el Espíritu y la personalidad, concebisteis un brillante
velo: la culpa. Construisteis las vibraciones de la culpa dentro
de las mismas células de vuestros cuerpos y finalmente
lograsteis un sentido completo de separación. El Espíritu
que alguna vez supisteis que erais se convirtió en una
memoria fantasma, fácilmente borrada por la ruda luz de
vuestras nuevas realidades.
Entonces os percibisteis a vosotros mismos como si fuerais una
personalidad, sin saber siquiera que habíais sido cercenados
del Espíritu, sencillamente porque os olvidasteis de haber
sido antes una unidad. Convertisteis en externa esa parte heroica
e inmensa de vosotros mismos, en la deidad que creasteis. Y la
culpa aseguró que os vierais a vosotros mismos como inmerecedores
a los ojos de esta deidad fabricada. Así pues, a lo largo
del tiempo, os convertisteis en algo separado, aislados en un
talego de piel, buscando afuera, hacia un universo que ya no volvisteis
a entender, atrapados en el tiempo y en el espacio, con una sola
salida: la muerte. Todo lo que teníais como ayuda para
resolverlo era un conjunto de respuestas aprendidas, denominadas
"personalidad".
Por favor, recordad que planeasteis todo esto desde un comienzo.
Vosotros, como uno de los grupos de seres que diseñasteis
este experimento, habíais decidido ver cuán lejos
podríais llegar en separar vuestras percepciones de vuestra
naturaleza del Espíritu puro.
Se requirió una enorme ingeniosidad para diseñar
y crear los velos que habrían de separar las dimensiones,
de manera tal que os encarnaríais sin memoria alguna acerca
de quienes en realidad erais.
El impulso básico de la Fuente es descubrir más
acerca de Sí Misma. ¡Por eso es que todo en todas
partes existe! La Fuente sabe que su naturaleza es una de armonía
plena en Sí Misma, es decir, Ella se ama a Sí Misma.
Para explorar este amor, necesita una posición ventajosa
fuera de Sí Misma. Ella necesita ser capaz de mantenerse
separada, de volverse a mirar a Sí Misma y de experimentar
ese amor por Sí Misma. La máxima efectividad se
logra si la parte que está observando se percibe a sí
misma como separada del todo y, a pesar de ello, ama el todo como
si no estuviera separada. Razonasteis que la mayor dicha vendría
cuando una parte de vosotros mismos, que se percibía a
sí misma como separada, llegara a amar al todo a partir
de su propia voluntad. Así decidisteis continuar haciendo
emerger posiciones ventajosas separadas, aceptando el riesgo potencial
inherente para la especie.
SERAPIS BEY
Como grupo, intentasteis un experimento sorprendente, algo muy
atrevido y ciertamente único en el universo. Decidisteis
borrar de las proyecciones que ahora os eran autónomas
cualquier conocimiento y cualquier sentimiento de su unicidad
íntima con la Fuente.
Decidisteis tender un velo entre vuestra consciencia y el Espíritu
al momento de vuestros nacimientos, de manera tal que los recién
nacidos olvidarían sus verdaderas naturalezas. Así
pues, el "yo" que está oyendo estas palabras,
voluntariamente aceptó quedar sujeto a la amnesia al nacer.
Borrasteis toda o la gran mayoría de vuestra memoria de
la naturaleza de vuestros espíritus al nacer, para ver
si vuestros yo-egos serían capaces de darse cuenta de sus
verdaderas naturalezas, durante sus vidas en el plano físico.
UCDM
Esta
guerra contra ti mismo se emprendió para enseñarle
al Hijo de Dios que él no es quien realmente es, y que
no es el Hijo de su Padre. A tal fin, debe borrar de su memoria
el recuerdo de su Padre. En la vida corporal dicho recuerdo se
olvida, y si piensas que eres un cuerpo, creerás haberlo
olvidado. Mas la verdad nunca puede olvidarse de sí misma,
y tú no has olvidado lo que eres. Sólo una extraña
ilusión de ti mismo, un deseo de derrotar lo que eres,
es lo que no se acuerda.
SERAPIS BEY
Se inventaron ciertas reglas para servir de guía a estas
interacciones dentro del juego. Cualquier intercambio entre dos
seres encarnados debería ser equilibrado, bien sea entre
ellos o entre otros encarnados del mismo yo-espíritu, así
se tratara de un acto de amabilidad o de crueldad. Este equilibrio
es lo que habéis denominado la Ley del Karma.
Por favor, recordad que la Fuente no os impuso este aspecto del
juego y que nadie está llevando cuentas. Vosotros, y vuestros
demás co-creadores, le añadisteis esta pequeña
variación al juego. El karma se ha ganado una reputación
muy mala debido a un pequeño malentendido. La ley de que
un acto de crueldad debe quedar compensado por otro, no es más
que una limitada interpretación del karma de la tercera
dimensión pues la crueldad podría de una manera
igualmente fácil quedar compensada por subsiguientes actos
de amabilidad o de perdón de parte de la denominada víctima.
Esperabais que a través de estas pistas, vuestras encarnaciones
por fin se darían cuenta de lo que estaba sucediendo, saldrían
de su amnesia y llegarían al punto de aceptación
o de amor incondicional por los demás que aún sufrieran
amnesia.
Como algo colateral, recordad que vuestros yo-espirituales operan
en el tiempo simultáneo, por lo tanto una situación
de karma entre X e Y durante una determinada vida, podría
llegarse a equilibrar entre X e Y, en lo que percibís como
una vida pasada.
Así pues, el objetivo pleno de haber adoptado un sistema
basado en el karma, fue el de crear situaciones intensamente emocionales
para ver cómo podríais responder (los aspectos de
vosotros mismos del yo-ego del plano físico). ¿Asesinaríais,
robaríais, lucharíais debido al miedo; o, por el
contrario, actuaríais a partir del amor para ayudaros,
perdonaros, y reconocer al Espíritu en los demás?
Por supuesto, la amnesia natal debía ser total en la mayoría
de casos; pero cada vida específica contiene el potencial
para despertar a su verdadera naturaleza. La comprensión
no forzada de esta naturaleza, y la ola de amor incondicional
que automáticamente sigue, os permite a vosotros, los jugadores
de este juego cósmico de las escondidas, que de repente
encontréis al "escondido" y os deis cuenta de
que ¡siempre fuisteis vosotros mismos!
UCDM
Debes desarrollar tus capacidades antes de poder usarlas. Esto
no es cierto con respecto a nada que Dios creó, pero es
la solución más benévola para lo que tú
has fabricado. En una situación imposible puedes desarrollar
tus capacidades hasta el punto en que ellas mismas te pueden liberar
de tal situación. Dispones de un Guía que te muestra
cómo desarrollarlas, pero no tienes otro jefe que tú
mismo. Esto te pone a cargo del Reino, con un Guía para
encontrarlo y los medios para conservarlo. Tienes un modelo a
seguir que reforzará tu mando y nunca lo menoscabará
en modo alguno. Por consiguiente, ocupas todavía el lugar
central en tu imaginada esclavitud, lo cual de por sí demuestra
que no eres un esclavo.
Te encuentras en una situación imposible únicamente
porque crees que es posible estar en una situación así.
Te encontrarías en una situación imposible si Dios
te mostrase tu perfección, y a la vez te probase que estabas
equivocado. Esto demostraría que los que son perfectos
son incapaces de cobrar conciencia de su propia perfección,
y reforzaría la creencia de que aquellos que lo tienen
todo necesitan ayuda y son, por lo tanto, desvalidos.
Seres Interdimensionales
La voluptuosidad y relajación que experimentaba tu conciencia
mientras pasabas por el ciclo de reproducción de los seres
humanos sobre la faz de la tierra, era el único medio para
que la raza humana al completo surgiera al plano físico
con suficientes cimientos como para servir de puente entre el
espíritu y la materia. Así que elegiste dormir durante
un tiempo, permitiendo que estas fuerzas de la materia fluyeran
libremente dentro y alrededor de las especies en desarrollo; pero
mientras que tu sueño entraba dentro de los planes, no
así el excesivo dominio de la materia sobre el desarrollo
de la humanidad. Durante la evolución del ser humano, las
influencias de la materia se suponían que iban a dar como
resultado una comprensión de las leyes básicas que
rigen la materia.
Se pretendía inculcar a la humanidad la sensibilidad necesaria
en el plano material. Para que gran parte de tu pensamiento consciente
y el del resto de la humanidad con quien compartías tu
conciencia por medio de imágenes permaneciera disponible
para la creación y el descubrimiento, el órgano
de la conciencia en el que estaba creciendo la humanidad se diseñó
de forma que funcionara completamente por su cuenta, es decir,
con plena autonomía de sistemas. Como el subconsciente
estaba regido por las fuerzas de la materialización, estos
sistemas automáticos estarían, por lo tanto, bajo
su jurisdicción. En este punto fue donde sobrepasaste tu
margen de error. Existe una enorme diferencia entre jugar un papel
en el proceso del subconsciente humano y dominar conscientemente
el poder de decisión del ser humano. Lo primero estaba
proyectado, lo segundo no.
Antes de que empezara el proyecto humano, las fuerzas de la materialización
habían recibido instrucciones por parte del reino de la
conciencia, que era su creador y su origen. De todas formas, anticipándote
a la naturaleza altamente específica de la creación
biológica que un día proyectaste lograr mientras
te encarnabas en forma humana, justo antes de disolver tu identidad
unificada, extendiste la jurisdicción de las fuerzas de
la materialización para que esa jurisdicción comprendiera
también cualquier tipo de dirección que tú
quisieras imponer a los seres humanos encarnados.
Mientras se sucedían todos estos papeles, diste instrucciones
a las entidades relacionadas con las fuerzas materiales para que
satisficieran todas las peticiones de los seres humanos para poder
regular todos sus servicios. Aquí fue donde comenzó
todo el malentendido.
Tus ideas tradicionales con respecto a las entidades asociadas
con los principios de la materialización, es decir, Satanás
y sus legiones, les conceptuaban como entidades demoníacas.
Sin embargo, en su propia esfera de influencia, estos seres son
elementos necesarios y esenciales en los mundos materiales. La
fuerza instructiva que ellos utilizan para dirigir la formación
atómica y molecular no es algo diabólico cuando
actúan recíprocamente con la materia y sus muchas
estructuras. Procede de la misma corriente divina que diseña
todas las cosas. Esta esfera de influencia material sólo
se convierte en algo negativo o destructivo cuando interfiere
en la esfera del poder de decisión del ser humano. En ese
momento se convierte en una lógica basada en el temor,
sin horizontes, que no es compatible con la apertura que trae
la conciencia para la que está creado el ser humano.
¿Cómo
llegaron a influir estas fuerzas de la materia en la conciencia
humana? En un momento u otro ellos debieron recibir por parte
de alguna forma humana casi todas las peticiones imaginables y
se vieron obligados a satisfacerlas, y esto dio como resultado
el que entraran a influir en campos de influencia humana donde
no se suponía que debían ejercer su influencia.
Debido a ello, la conciencia humana se ha visto excesivamente
dominada por valores materiales, y esto ha interferido en la recepción
de esas frecuencias de conciencia eterna que fueron diseñadas
para guiar a la humanidad.
Mientras que para dominar el ámbito atómico y todas
sus estructuras estos valores materiales son muy apropiados, ejercen
sin embargo una influencia destructiva cuando se trata de dominar
la determinación humana, ya que desplazan todo el centro
de la voluntad de decisión, basado en la conciencia eterna
del espíritu, hacia el conocimiento acumulativo del individuo
de lo que es bueno y malo (el pasado). La lógica basada
en el miedo y las tendencias a exagerar que se van acumulando,
debido a esta influencia poco apropiada, ha ocasionado la confusión
en el entendimiento que ha guiado al ser humano durante los últimos
milenios de historia.
Ha guiado a muchos de los seres espirituales en los que te encarnaste
a través de formas con un entendimiento propio que no se
corresponde con tus intenciones ni con la realidad. Bajo el dominio
de este poder de influencia materialista o “el influjo de
la materia”, muchas encarnaciones de los primeros seres
humanos llegaron incluso a dudar de sus propias perspectivas,
de su origen y de su relevancia, y como estaban diseñados
para dejarse guiar por esta influencia, su propia visión
interna les desacreditaba, destruyendo con ello uno de sus principales
sentidos. Espiritualmente se iban cegando a sí mismos.
Percibían sólo una séptima dimensión
del plano físico en tres dimensiones.
Comprensiblemente, al perder sus principales medios de guía
en el plano terrestre, empezaron a encontrar dificultades para
orientarse. Estos problemas sólo confirmaron sus dudas
con respecto a la validez de su percepción interior basada
en el espíritu. Pronto comenzaron a perder la confianza
en ese giroscopio diseñado para equilibrar su conciencia
eterna en su viaje de reencarnación en las formas.
Al desconfiar en sus propias percepciones, empezaron a darle demasiado
énfasis a las experiencias y percepciones ajenas. Le asignaron
al espíritu una credibilidad en el mundo exterior, al cual
no pertenecían.
Por último, las influencias procedentes de fuera de ellos
se convirtieron en una realidad mucho más importante que
la ejercida por la Presencia de Dios desde su interior. Creyendo
todas las mentiras que les contaban, sustituyeron su hermosa individualidad
por la comodidad que suponía basarse en un código
externo basado en el temor (religión).
Es natural que a la información sensorial se le asignara
un lugar adecuado en el sistema de valores de cada nueva entidad.
Era natural incluso que se mantuviera esta situación mientras
se hacían los ajustes necesarios. Pero lo que no estaba
previsto era la posibilidad de que estas interpretaciones sensoriales
pudieran bloquear la conciencia de algunos seres, reduciendo la
capacidad de recordar su verdadero ser, conduciéndoles
a un período de amnesia durante el cual las sociedades
humanas degenerarían en el barbarismo y el salvajismo.
Tampoco era necesario.
Desde sus orígenes como entidades individuales en las frecuencias
elevadas del Ser Eterno, los espíritus que se encarnan
en forma humana han sido dotados con el libre albedrío.
No era necesario que el ser humano descendiera de conciencia al
igual que no es necesario hoy en día. El descenso de conciencia
en sí mismo no tiene poder alguno ni elige en qué
momento ha de producirse; eso es algo que se debe regenerar día
a día. Y es justo dentro de cada célula espiritual
y cada ente individual, en ese plano íntimo y cercano,
donde debes reconocer y corregir ese desequilibrio si deseas ayudarnos
en esta tarea de educar y curar a tu mundo.
El que la mente humana pudiera ser guiada a través de las
corrientes de la conciencia universal ha sido una tarea lenta
y aburrida. Ahora ya sabemos que cuanta más elevada sea
la población en la tierra mayores son las probabilidades
de que podáis despertar. Sin embargo, durante miles de
años la conducta humana centrada en el miedo ha ocasionado
que muy pocos seres humanos sean los que de forma natural hayan
asumido que su espíritu se encarne en otras entidades.
El hecho de mayor relevancia en los últimos siglos ha sido
alcanzar solidez; y en este siglo y de una forma muy efectiva,
la ampliación en el campo de la comunicación interior
con los seres humanos. Como resultado del avance tecnológico,
nuestra tarea de educación se ha visto relanzada con toda
rapidez. Nuestros esfuerzos iniciales enfocados en la utilización
de medios impresos para propagar nuestra información acerca
de un estado elevado de conciencia se topó con la oposición
eclesiástica y con un porcentaje global elevadísimo
de personas con poca costumbre de leer.
Aun así, esta conciencia elevada se ha ido propagando entre
la población de la tierra y con ello ha ido aumentando
el número de reencarnaciones. Mientras tanto ha ido aumentando
la predisposición a despertar en esta conciencia y nuestra
continua inspiración ha sido mejorar y aumentar nuestras
formas de comunicación y unificar las diversas culturas
de la tierra en una sola red de comunicación global (Internet).
Cada día que pasa, nuestras actividades docentes adquieren
más consistencia y efectividad. Y teóricamente en
cualquier momento podría manifestarse una reacción
en cadena del entendimiento de los seres humanos que daría
como resultado el despertar de todo el planeta.
UCDM
Si un número suficiente de nosotros llega a alcanzar una
mentalidad verdaderamente milagrosa, este proceso de acortar el
tiempo puede llegar a ser virtualmente inconmensurable. Es esencial,
no obstante, que te liberes a ti mismo del miedo cuanto antes,
pues tienes que escapar del conflicto si es que has de llevar
paz a otras mentes.
Seres Interdimensionales
Nos
dirigimos a ti a través de las frecuencias de tu espíritu
para recordarte todo esto, para ayudarte a que seas consciente
de ello.
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